farfalle con salsa rápida de tomate
La pasta, como siempre, se cuece en abundante agua salada (no echeis la sal hasta que el agua esté hirviendo, que nos regaña Michele). Así que el secreto está en la salsa. Freímos un ajo a láminas en un poco de aceite. Añadimos tres o cuatro tomates sin piel ni semillas. Después de 5 minutos echamos un poco sal, vinagre, orégano y abundante albahaca fresca. Claro que si tienes auténtica albahaca genovesa que crece en tu ventana pues saldrá mejor. Dejar que se evapore el vinagre y mezclar con la pasta. Para servir echar un chorrito de aceite de oliva (virgen extra joder), pimienta negra molida y queso parmesano rallado. Super riqui




